Por: Rossina Castagnola

El desafío del desequilibrio ( primera parte)

El desafío del desequilibrio ( primera parte)

Muchas veces he escuchado que debemos encontrar el equilibrio de nuestras vidas para ser felices pero la experiencia me dice que quizá esta búsqueda nos pone trampas que en muchas ocasiones nos lleva por el camino más largo y lo peor es que podemos perdernos en el intento.   EL viaje de la vida es complejo.  Viajar ligero es lo mejor pero para ello es necesario atreverse a ser honesto con uno mismo y con los demás.

El equilibrio en nuestra mente:

Cuando pensamos en el equilibrio, una balanza viene a nuestra mente porque tenemos el deseo de alcanzar el tan anhelado “equilibrio en nuestras vidas” que nos permita el logro de nuestros objetivos en nuestros diferentes roles: como padres, madres, hijos, como líderes, como profesionales…etc.
Como podemos priorizar y dar un peso justo a deseos,  logros, emociones, sentimientos que pueden ser incomparables si no tenemos definido una tabla de conversión para ellos.  Cuánto pones de un lado y del otro? Sobre todo cuando se trata de las dimensiones más importantes de tu vida como el hecho de ser un excelente padre o madre que quiere que sus hijos o hijas crezcan seguros de sí mismos y a la vez querer ser un excelente profesional  y excelente líder que logra con éxito todos los objetivos que asume.
La paradoja del equilibrio:
Imaginemos una persona en una cuerda floja avanzando con mucha dificultad pues tiene en sus manos y hombros muchas cosas a la vez, tantas que hasta un cambio de energía al respirar puede hacer que se incline a un lado y caerse.
Crees que esta persona es feliz?  Cuánto tiempo puede vivir en esa tensión?
Muchas veces nosotros somos esa persona que por tratar de buscar el equilibrio evitamos confrontar, clarificar y sobre todo enfrentar muchos eventos que pueden ser complejos, dolorosos y muy incómodos y por ello creemos que justamente el equilibrio es continuar cargándolos y balanceándolos en alguna parte de  nosotros mismos para no caer.
Lo más paradójico de esta situación es que muchas veces no queremos aceptar que todos estos problemas,  o dificultades no enfrentadas siguen ahí viviendo de nosotros mismos y creemos  que estamos en “perfecto equilibrio” pues seguimos avanzando con  mucha carga y sin caernos.
Es tan complejo salir del estatus quo y el deseo de mantener la ilusión de estar en el “anhelado equilibrio” que podemos “sobrevivir” evadiendo las situaciones o no aceptándolas para no tener que enfrentarlas y así continuar en nuestra ilusión. Esto es vida?
Los dejo con este video para la reflexión:



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